Las denuncias por violencia sexual en el sector de ayuda humanitaria demuestran que es hora de una profunda reflexión y revisión en todos los sectores, incluido el nuestro

Pronunciamiento de la Alianza MenEngage MenEngage

16 de mayo de 2018

Click here for the English version

A medida que el movimiento #MeToo (YoTambien) denuncia la violencia sexual de los hombres y la cultura de impunidad en varios sectores–desde la industria cinematográfica hasta la política y la empresa privada–es profundamente preocupante -aunque francamente no sorprendente- que dicha violencia también exista en el sector de la ayuda humanitaria y el desarrollo. Como dijo Daniela Ligiero, Directora General de Together for Girls: “No es que las mujeres no hayan contado sus historias. Es que nadie las ha escuchado antes “.

La Alianza MenEngage es una red que ofrece una plataforma para el debate crítico sobre las masculinidades y los roles de hombres y niños en la promoción de los derechos de las mujeres y la justicia de género. Como tal, consideramos importante que se analicen las conductas de los hombres que acosan y los ambientes que lo permiten. Hemos llamado a los hombres a que exijan un comportamiento responsable a otros hombres (familiares, colegas y jefes, etc.). Alentamos a hombres y niños a que revisen sus propios comportamientos en términos de acoso sexual, y examinen las formas en que los hombres refuerzan entornos propicios para el acoso y la violencia.

Además de criticar el comportamiento individual, debemos examinar los sistemas que permiten estos comportamientos, que están enraizados en una dinámica de poder desigual. El acoso sexual no trata únicamente de la dominación masculina y la cosificación de las mujeres. A menudo implica intersecciones de múltiples identidades que exacerban el acoso sexual, incluido el acoso sexual basado en la edad, el acoso sexual racista y clasista, entre otros. Estas son las condiciones sociales que la Alianza MenEngage trabaja para desafiar y transformar, y está claro que este trabajo es tan necesario en nuestro propio sector como en cualquier otro.

Las revelaciones del movimiento #MeToo y las denuncias en el sector de ayuda humanitaria han generado discusiones en nuestra red sobre la mejor manera de responder y prevenir el acoso sexual y la violencia. Dentro del Secretariado Global de MenEngage, reflexionamos sobre la política que tenemos  para prevenir y responder ante casos de violencia sexual. Constatamos que a pesar de que uno de nuestros principios es la “tolerancia cero contra cualquier forma de acoso sexual, abuso y explotación”, necesitamos fortalecer las políticas internas y diseñar un mecanismo de respuesta adecuado para el manejo efectivo de posibles casos.

Por lo tanto, estamos desarrollando una política y mecanismos internos sobre violencia sexual, abuso y explotación. Queremos prevenir todo daño y promover relaciones equitativas y respetuosas entre miembros de la Alianza y con las comunidades con las que nos relacionamos. Nos comprometemos a luchar contra la impunidad. Ninguna conducta sexual inapropiada debe ignorarse, minimizarse o justificarse. No vamos a proteger a ningún perpetrador, independiente de cuán buena sea su reputación. Queremos predicar con el ejemplo, garantizando prácticas responsables hacia las personas sobrevivientes y otras personas afectadas por la violencia sexual, al tiempo que queremos cuidar la integridad y reputación de la Alianza.

Simplemente tener políticas y mecanismos formales no es suficiente. Necesitamos ir más allá de capacitaciones puntuales de género, para comprometernos en la auto-reflexión crítica sobre nuestros propios privilegios y actitudes con respecto al género y al poder. Este es un momento crítico para garantizar mecanismos institucionales adecuados y para manejar estos casos de la manera más efectiva y eficiente. Comenzando con los niveles superiores de liderazgo, debe haber un compromiso para crear culturas institucionales y entornos de trabajo que promuevan la justicia de género.

Alentamos a todas las organizaciones a realizar evaluaciones y análisis de género, informados por principios y por experiencias feministas. El cambio cultural que se necesita no se realizará plenamente si los hombres y los niños no participan en este proceso. Los hombres y los niños necesitan asumir la responsabilidad de su propio comportamiento y llamar a otros hombres y niños. Debemos seguir escuchando, creyendo y apoyando el empoderamiento de las mujeres y niñas y la defensa de sus derechos. Estos enfoques integrales son cruciales para garantizar una transformación fundamental de las normas estereotipadas de género, las actitudes y las leyes que están en la raíz del acoso y abuso sexual.

Les animamos a estar pendientes de la nueva Política de MenEngage para prevenir y responder a la violencia sexual, que está en proceso de elaboración. Mientras tanto, pueden compartir ejemplos de políticas sobre violencia o acoso sexual, u otros materiales que crean puedan informar el desarrollo de nuestra política.

En solidaridad,

Secretariado Global de la Alianza MenEngage