Pronunciamiento sobre el trabajo en Masculinidades y la Pandemia del COVID-19

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MenEngage Latinoamérica

Latinoamérica Unida a 21 de Abril de 2020.

A partir de la emergencia sanitaria global, declarada por la pandemia del COVID-19, las personas, entidades y redes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Perú, Puerto Rico, República Dominicana y Uruguay, que formamos parte de la Red Latinoamericana de Masculinidades MenEngage, expresamos nuestra preocupación por los fuertes impactos a todo nivel que han comenzado a afectar en nuestros países a los sectores más excluidos y vulnerados de la población. Estos impactos tienen dimensiones de género de alto riesgo en una región fuertemente golpeada por la violencia contra las mujeres, ahora agravada por el confinamiento obligatorio y por la carencia de políticas estatales y programas específicos de emergencia con un abordaje diferencial, interseccional y de género, que en la mayoría de nuestros países omite e invisibiliza a las masculinidades. 

La vida cotidiana de las personas se ha visto alterada porque el tejido económico, social y productivo que sustenta a las sociedades ha mostrado sus límites y su precariedad. Quedan expuestas también las profundas desigualdades de recursos para enfrentar sus consecuencias y el rol estratégico que aún tienen los estados nacionales en intervenir para equilibrar prioritariamente la balanza hacia la salud y la vida de la ciudadanía por sobre los intereses y las ganancias de los grupos de poder. Las desigualdades económicas y de género en términos sanitarios, habitacionales, alimentarios y de provisión de servicios básicos, hace diferencias vitales y letales para resistir la actual pandemia y sus efectos.

Históricamente, los varones hemos tenido privilegios de género en el acceso a recursos, la visibilidad pública y la participación política, el control de la movilización y el tiempo no dedicado a las responsabilidades de los cuidados por el hecho de ser varones.  Este momento de crisis global, es una oportunidad para poder evidenciar concretamente esos privilegios y abrirnos a ideas, prácticas y espacios que potencien la corresponsabilidad de los cuidados, la conciencia sobre la erradicación de la violencia contra las mujeres y acciones afirmativas para prevenirla, la interdependencia entre la propia vida, la importancia de los vínculos sociales, la reafirmación del tejido social, de los entornos cercanos y de las redes socioeconómicas formales e informales que hacen posible la vida en sociedad. 

Desde MenEngage Latinoamérica queremos centrarnos en seguir potenciando las relaciones igualitarias de género, para buscar estrategias y apoyos que permitan procesar los efectos de la pandemia considerando un abordaje estratégico y perentorio de las masculinidades. 

Instamos a los Estados a abandonar los discursos guerreristas de confrontación, la identificación de potenciales enemigos, la exaltación de la disciplina militarizada y la culpabilización de colectivos, así como de la invisibilización del trabajo e importancia estratégica de la dimensión de los cuidados, fundamentalmente ejercida por mujeres. En ese sentido, llamamos a no familiarizar los derechos ciudadanos, a no cargar más los cuidados sobre las mujeres, feminizando la cuarentena, y a no confundir la gestión necesaria y obligatoria del Estado para la ciudadanía afectada con paternalismos, maternalismos o buenas voluntades de quienes gobiernan. No se trata de caridad, se trata de dignidad de las personas y de reconocimiento pleno de sus derechos.

Urgimos a no dejar de lado por la pandemia, la pronta y efectiva atención de los casos de feminicidios y violencias contra las mujeres, crecientes en muchos países de la región. 

Exigimos la priorización de la salud generando condiciones de acceso oportunas y efectivas para abordar los conflictos en la convivencia, el manejo de las emociones y la violencia de género en la casa, la comunidad y los territorios, tanto para las mujeres que son agredidas o amenazadas en sus hogares y trabajos como para los varones que precisan de aprendizajes para afrontarla en sus vidas y sus entornos de socialización. 

Llamamos a generar estrategias específicas para los varones, considerando desde las políticas públicas la prevención y los cuidados necesarios en tiempo de pandemia y cuarentena domiciliar, con un abordaje específico de las masculinidades. Por ejemplo, con campañas educativas dirigidas a la población masculina que ayuden a valorar la casa, la salud y los cuidados como socialización e interacción de los hombres de todas las edades y el aprendizaje de herramientas de autocontrol y cooperación solidaria en la interacción social. También para los varones que asumen la crianza, es importante potenciar la experiencia de los cuidados en confinamiento en los hogares, para conseguir conectarse emocionalmente con sus hijos e hijas y el resto de sus familiares, abrir el diálogo, el afecto, practicar la empatía, es decir, tener una presencia consciente y activa con ellos y ellas.

Hacemos un llamado a la sociedad civil organizada para ingeniar creativamente la articulación y cooperación para la vigilancia, la rendición de cuentas y la propuesta crítica para que los Estados garanticen los Derechos Humanos plenos considerando las dimensiones de género; también para acompañar socialmente a nuestros pueblos, destacando las pequeñas y grandes iniciativas alternativas en tiempos de crisis por el Covid-19.  

Las salidas a esta crisis, de corto, mediano y largo plazo, requieren que pongamos la vida y los cuidados en el centro, no como simple estrategia coyuntural, sino como oportunidad histórica para colocar la justicia y la equidad de género como prioridad. Los hombres debemos cambiar haciendo posible el cambio de estructuras sociales tradicionales a estructuras más humanas y dignas para las personas, ese cambio no será rápido, tampoco será fácil, no será cuestión de buenas voluntades, pero hay que procurarlas en esta coyuntura para que la urgencia y la desesperación no deriven en más violencia sino en acciones creíbles y concretas que avancen hacia el bien común; solo así superaremos la pandemia. 

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